Impacto del COVID-19 en el lugar de trabajo: nuevas medidas de seguridad y salud

Article by Achilles

Son pocas las industrias que no se han visto afectadas por la pandemia del coronavirus y cuyos niveles de producción no se han reducido a mínimos o incluso parado completamente. Después de dos meses desde que se inició el estado de alarma en España (14 de marzo de 2020), empleados y contratistas de sectores como el automovilístico o la construcción vuelven a sus puestos de trabajo. Sin embargo, su rutina laboral se ha visto alterada por nuevas medidas de prevención en materia de seguridad y salud que deberán ser implementadas para asegurar el bienestar de todos.

Efectos del paro en algunos de los sectores

Según el análisis realizado por la consultora DoubleTrade, en virtud de un acuerdo con el Consejo General de la Arquitectura Técnica (CGATE), el sector de la construcción, pese a un paro menor comparado con otras industrias, ha sufrido los efectos de la pandemia durante los meses de marzo y abril. A partir del comienzo del estado de alarma, se puede apreciar el descenso en la obra pública tanto en el número de concursos como en el presupuesto. En marzo se publicaron 2.453 obras frente a 2.316 en abril. No obstante, el número de proyectos se mantuvo en 1.064 en ambos meses. Dicho esto, cabe resaltar los datos que obtuvimos en una encuesta que realizamos a nuestros clientes del sector de la construcción para conocer las medidas que habían adoptado con el fin de mitigar estos riesgos. 23% de las empresas encuestadas afirmó haber pospuesto proyectos no centrales o críticos.

El sector de transporte no ha detenido su actividad en ningún momento, pero sus niveles de frecuencia se han visto reducidos hasta en un 70% con el objetivo de limitar al máximo la movilidad de las personas y así frenar la propagación del COVID-19. El transporte aéreo es el que ha sufrido más los efectos de la pandemia, con una reducción de hasta un 90% y una pérdida estimada de 14.300 millones de euros para las aerolíneas españolas. Además, 901.300 puestos de trabajo relacionados con la aviación están en peligro, según estimaciones de la IATA (Asociación Internacional de Transporte Aéreo).

Dicho esto, el sector automovilístico también está sufriendo los efectos de la pandemia. En abril de 2020 se registró la cifra más baja en matriculaciones de los últimos 20 años, según datos de la Anfac (Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones). Después de un mes y medio de cierre, los concesionarios empiezan a reabrir sus puertas. Sin embargo, se estima que las ventas no empiecen a recuperarse hasta después del verano, y siempre con cifras inferiores a las registradas en 2019.

Nuevas medidas de seguridad y salud

Con el fin de retomar la actividad y al mismo tiempo garantizar la seguridad y salud de los trabajadores y contratistas, las empresas han establecido distintas medidas de seguridad de acuerdo con las recomendaciones del gobierno. Estas medidas adoptadas consisten en mantener una distancia de dos metros entre trabajador y trabajador, lavarse las manos con mayor frecuencia, usar mascarilla y tomar la temperatura en la entrada a las instalaciones.

Algunas empresas han optado por medidas adicionales como es el caso de Seat, que efectuó tests de COVID-19 a unos 3.000 miembros de su plantilla, los primeros en empezar a empezar a trabajar tras la reapertura. Volkswagen ha recortado turnos para evitar el contacto excesivo y ha dejado una hora de margen entre turno y turno. Según una encuesta realizada por el CGATE (Consejo General de la Arquitectura Técnica de España), el 80% de las obras del sector de la construcción han realizado modificaciones en sus planes de seguridad y salud.

Las nuevas medidas implementadas con el fin de garantizar la seguridad y salud suponen un exceso de control para el que las empresas no están preparadas. Según nuestros datos, más del 25% de las empresas encuestadas afirma no tener planes sólidos para hacer frente a la situación. Es importante tener en cuenta que, además de la plantilla interna de trabajadores, los contratistas que acceden a las instalaciones deberán ceñirse a las mismas políticas, y su cumplimiento puede suponer un reto incluso mayor para las empresas. Por este motivo, es muy importante la labor del contratista principal, quien teniendo en cuenta estos riesgos, informe y colabore con el resto de las empresas para la evaluación de riesgos y las medidas preventivas específicas que apliquen en materia del COVID-19.

Cumplimiento de las medidas preventivas por parte de los contratistas

Expertos de todo el mundo coinciden en que este virus no se extinguirá hasta que no se encuentre una vacuna, y es probable que cuando llegue el otoño haya un rebrote. Por este motivo, es posible que las medidas de seguridad y salud establecidas para el control de la pandemia permanezcan cuando entremos en la fase de la “nueva normalidad”.

Asegurar la coordinación de actividades empresariales (CAE) para el cumplimiento de estas nuevas medidas de seguridad y salud puede ser un gran reto. Desde Achilles, con nuestra solución para el control de contratistas Controlar, podemos ayudarte a asesorar, compartir y solicitar toda la información y documentación que las empresas contratistas y sus trabajadores deberán tener a su disposición, dependiendo de las actividades que se realicen en cualquiera de los diferentes centros de trabajo. Esto te permitirá prevenir y asegurar la seguridad y salud en tu lugar de trabajo.

Garantizar el cumplimiento de estas medidas puede ser una garantía de éxito para que tus proyectos se realicen sin retrasos y sobre todo, sin ningún tipo de baja ocasionada por el coronavirus.



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