«Compras inclusivas»: ¿frase hecha o importante concepto estratégico?

23 Abr 2019
Artículo por Achilles

El 99 % de las empresas del Reino Unido son PYME, empresas que desean crecer y expandir sus operaciones. Y, sin embargo, a menudo estas pequeñas empresas se ven excluidas de las cadenas de suministro, a pesar del valor que podrían aportar.

En 2012 llevamos a cabo un estudio con investigadores británicos independientes, IFF Research, en el que descubrimos que solo un 25 % de los contratos eran adjudicados a PYME, y que el 80 % de las grandes empresas del país no preveían aumentar su colaboración con este tipo de empresas. Estas preocupantes cifras incitaron al Gobierno británico a interesarse más por la difícil situación de las pequeñas y medianas empresas, y a poner en marcha iniciativas para promover la diversidad de cadenas de suministro.

Sin embargo, y a pesar de esta mayor voluntad y un objetivo explícito de dedicar un 33 % de gastos estatales a las PYME, el gasto directo del Gobierno solo ha crecido en un uno por ciento, del 10 al 11 %.

De hecho, una revisión parlamentaria de 2018 sobre los retrasos en los pagos a las PYME puso de manifiesto que estas siguen sufriendo los mismos problemas con las cadenas de suministro, y que casi la mitad de los dirigentes de pequeñas empresas afirman que esos pagos pendientes ponen en riesgo su negocio.

¿Pero qué nos dicen realmente estas estadísticas? Las cifras demuestran que existen barreras estructurales para las PYME en las cadenas de suministro, así como un considerable desperdicio de potencial. Y sin embargo, las pequeñas empresas y las empresas emergentes son a menudo una fuente de innovación que irrumpe en los mercados establecidos.

¿Cómo cambiar la forma en que funcionan las cadenas de suministro? Existen diversas estrategias. Por ejemplo, nosotros ofrecemos un servicio de auditorías que algunos clientes aceptan en lugar de una determinada acreditación, y que proporciona una seguridad añadida a la capacidad del proveedor. Creemos que esto es de gran ayuda para que las pequeñas empresas sean visibles frente a las grandes, quienes podrían beneficiarse de sus servicios.

¿Pero qué medidas pueden tomar las empresas compradoras para adoptar algo de diversidad productiva en su cadena de suministro? De esta manera la promoción de la diversidad sería el núcleo de las compras.

¿Qué son las compras inclusivas?

El proceso de compras inclusivas consiste en la diversificación de la cadena de suministro de una empresa, la cual decide hacer negocios con proveedores nuevos, más pequeños o innovadores. Los defensores de este concepto argumentan que esta iniciativa permite a las empresas constituir una combinación de proveedores que resulta más innovadora, más resiliente y con mayor visión de futuro. Esto es especialmente importante en la medida en que las empresas buscan diferenciarse con servicios especializados, y nadie mejor que las PYME para aportar este factor.

El término «compras inclusivas» fue creado por la organización sin ánimo de lucro británica MSDUK, que estima que la escasa representación de las pequeñas empresas no solo restringe la inclusividad del crecimiento económico, sino que también limita el espíritu emprendedor y la flexibilidad necesaria para la innovación disruptiva.

Este concepto se ha ganado la aceptación de muchas empresas, que pretenden invertir más con las PYME, como parte de su contribución a las comunidades locales. Sin embargo, los informes sobre estos objetivos son poco coherentes, y parece que aún queda mucho camino para que las cadenas de suministro sean realmente inclusivas.

¿Pero por qué es tan difícil conseguir cambios significativos en este terreno? ¿Acaso la idea de compras inclusivas no es más que un término de moda, vacío, sin ninguna utilidad real en el fondo para las empresas? O, por el contrario, ¿añadir diversidad es una buena estrategia para aportar más valor?

Las ventajas de la diversidad de proveedores

Básicamente, una mayor diversidad en tu cartera de proveedores implica, para tu organización, una mayor oportunidad de presentarte como un reflejo de los clientes a los que sirves. Pero nosotros creemos que dedicar el tiempo necesario a crear una cartera de proveedores más inclusiva ofrece también otras ventajas.

Las grandes empresas suelen estar mejor situadas para ofrecer servicios a nivel global, precios más competitivos y determinadas protecciones legales. Las PYME, por otro lado, suelen ser más flexibles, más eficientes, más rápidas y estar mejor localizadas.

Si creamos una cadena de suministro compuesta por grandes y pequeñas empresas, las organizaciones se beneficiarán de lo mejor de ambas y mejorarán su resiliencia.

Riesgos de exclusión

Una empresa que no aborda sus procesos de compras con un enfoque inclusivo puede terminar con una cadena de suministro repleta de ineficiencias, altos costes, métodos comerciales reactivos y con una deficiencia de competencia e innovación.

También las empresas pueden pensar que no ofrecen realmente lo que sus clientes demandan, lo cual es peligroso para cualquier entidad.

Tampoco se trata solo de nosotros. Los responsables políticos están cada vez más por la diversidad de proveedores, lo que significa también riesgos de cumplimiento para las empresas, si no incluyen más PYME en sus cadenas de suministro. Por ejemplo, la UE exige ahora que las empresas reguladas y del sector público, como las de servicios públicos, solo pueden trabajar con proveedores cuya facturación mínima no supere el doble del valor del contrato.

Sin embargo, aún existe la tendencia entre las empresas compradoras de comprar solo a grandes empresas, con las que se sienten cómodos, y porque a menudo consideran a las PYME como empresas de mayor riesgo. Aquí es donde podemos ayudar a los pequeños proveedores, ofreciéndoles una auditoría que haga que los clientes estén seguros de su potencial.

Lograr diversidad de proveedores

Promover la diversidad en tu cadena de suministro requiere un proceso de compras que convenza a todas las partes. En gran parte, esto se consigue eliminando las barreras habituales a las licitaciones, como el exceso de formularios o los requisitos de facturación mínima.

Aquí es donde intervenimos nosotros, eliminando los obstáculos y dando a todas las empresas las mismas oportunidades, sin importar su tamaño.

Como parte de nuestras comunidades, hacemos a las empresas rellenar un cuestionario de precalificación, que después validamos. A continuación, ponemos estos datos a disposición de todas las empresas compradoras relevantes, ofreciendo a los pequeños proveedores la oportunidad de interactuar con empresas con las que, de otro modo, no tendrían posibilidad de interactuar.

Por otra parte, muchas empresas compradoras están desglosando los contratos en pequeñas partes, para hacer que los pequeños proveedores puedan participar. Además, nuestro servicio de auditoría ofrece a las pequeñas empresas otro nivel de seguridad sobre sus competencias para mostrarse como proveedores para empresas más grandes. Con ello ayudamos a empresas innovadoras y disruptivas a aumentar la visibilidad de sus ofertas y a los clientes a escoger el mejor modo de aportar diversidad a sus cadenas de suministro.



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