Responsabilidad social en la cadena de suministro

Article by achilles

La sociedad es cada vez más exigente al medir los impactos sociales y ambientales de las actividades empresariales, la legislación y la regulación avanzan también en ese sentido. Aquellas organizaciones que tengan en consideración estas tendencias y actúen en consecuencia, incorporando la responsabilidad social como parte de su estrategia de negocios, estarán mejor posicionadas para mitigar los riesgos asociados y obtener ventajas competitivas.

Las empresas tienen la capacidad de promover principios y prácticas de responsabilidad social a través de sus compras e influir en su cadena de suministro. ¿Sabes si tu organización, tus proveedores y tu cadena de suministro extendida cumplen con las regulaciones y estándares éticos, sociales, laborales y ambientales vigentes?

Durante un webinar realizado recientemente, Gwenaëlle Gerard, Directora General de ResponSable, agencia de Responsabilidad social, en conjunto con Nicolás Avellaneda, Director de ventas para América Latina en Achilles, discutieron la importancia del Abastecimiento Responsable en América Latina, los riesgos inherentes y las ventajas de integrar la responsabilidad social en la estrategia negocios en general y en la función de compras en particular.

Cómo avanzar hacia el Abastecimiento Responsable

Existen marcos de referencia que las compañías pueden adoptar para dirigir sus funciones, procesos y a su cadena de suministro hacia mejores estándares. La Norma ISO 26000 es la guía de Responsabilidad social (RS) más completa a nivel global. Sus más de 800 recomendaciones definen una directriz clara sobre los asuntos éticos, ambientales y sociales que una organización debe considerar en su gestión.

La ISO 26000 contiene un apartado dedicado a la importancia de las prácticas justas de operación y cómo a través de las compras se puede influir y promover la responsabilidad social. Otra norma importante es la ISO 20400 de Compras Sostenibles, que está intrínsecamente relacionada y es una herramienta internacional para los compradores donde se busca que las compras tengan un impacto positivo social, ambiental y económico.

A través de la función de compras, las organizaciones ejercen influencia sobre su cadena de valor y sobre los estándares de su sector. 16% de las pequeñas y medianas empresas en México declararon que trabajan en cuestiones de responsabilidad social con la única finalidad de poder participar en licitaciones y formar parte de una cadena de suministro, según la muestra del estudio Panorama de la Responsabilidad social en México, elaborado por ResponSable. Por otra parte, el trabajar en estos temas supone un beneficio y ventajas competitivas para los proveedores pues, según el mismo estudio, más del 50% de las empresas favorecen siempre o frecuentemente al proveedor con prácticas socialmente responsables.

Para formar parte de una cadena de valor responsable los proveedores pueden partir por diagnosticar la gestión de su empresa con respecto a la Norma ISO 26000. Integrar la responsabilidad social en su estrategia de negocios y fortalecer procesos internos para su gestión, así como contar con una estrategia que puedan medir y comunicar a sus compradores y grupos de interés.

“Una cadena es tan fuerte como su eslabón más débil”

Hemos visto casos donde las operaciones de grandes empresas, su reputación e incluso su existencia se han puesto en entredicho por los problemas que le han causado terceros que forman parte de su cadena de suministro. En México hemos visto cómo una gran empresa petrolera se enfrentó a protestas y al cierre de una de sus refinerías porque uno de sus contratistas incumplió con el pago a sus trabajadores. En Norteamérica, la reputación de una empresa de artículos deportivos se vio seriamente afectada y se enfrentó a demandas y a una cuantiosa multa, tras destaparse casos de esclavitud moderna y trabajo infantil en las operaciones de sus proveedores. En Centroamérica, grandes multinacionales del sector agroindustrial dejaron de trabajar con compañías locales que estaban implicadas en escándalos ambientales y de activismo social. Estos son solo algunos ejemplos, pero qué podemos hacer para prevenir este tipo de situaciones.

La evaluación de proveedores, ya sea a través de procesos de precalificación que puedan incluir auditorías, es una herramienta útil para que los compradores se aseguren de que las empresas que forman parte de su cadena de suministro cumplen con estándares ambientales, sociales, laborales adecuados y así mitigar los riesgos. Para los proveedores, someterse a un proceso de evaluación es beneficioso ya que les permite identificar y trabajar en áreas de oportunidad y destacar mejores prácticas en aspectos relacionados con responsabilidad social empresarial, gestión de recursos humanos, salud y seguridad, gestión ambiental, y gestión del negocio y calidad.

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Si no pudiste asistir al webinar y te gustaría saber más sobre Abastecimiento Responsable, puedes acceder a la grabación completando el siguiente formulario:





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