La importancia de los planes de contingencia para contar con una buena cadena de suministro en una época de riesgos en cuanto a los recursos

15 Abr 2014
Artículo por Achilles

Un nuevo informe sobre cuestiones mundiales de sostenibilidad ha recalcado la importancia de contar con sólidos planes de contingencia para abordar las interrupciones en las cadenas de suministro de las empresas, que podrían producirse en cualquier momento.

En el “Earth Security Index 2015”, publicado por “Earth Security Group”, se advierte que los riesgos relativos a recursos, como el estrés hídrico, los cambios en el aprovechamiento de la tierra, la disponibilidad de alimentos y la inestabilidad energética, poseen la capacidad de “desestabilizar rápidamente el orden mundial”, y aumentan significativamente las presiones sobre la sostenibilidad mediante la activación de riesgos económicos que se extienden por la economía mundial.

Un impacto localizado a partir de problemas mundiales


Esto podría sonar más a una cuestión que tengan que debatir los gobiernos, en lugar de una preocupación para el sector privado, pero lo cierto es que cualquiera de estos factores podría provocar que los proveedores extranjeros dejaran de poder prestar servicios, y eso podría conllevar graves interrupciones para los compradores asociados con estos. Los efectos colaterales para los consumidores podrían conducir posteriormente a las empresas a sufrir daños en su reputación y a tener que lidiar con las repercusiones financieras del tiempo de inactividad, aunque haya sido breve. Sin embargo, en el informe también se destaca que estas presiones están “abriendo oportunidades de mercado para empresas a la hora de invertir en sectores que ayuden a los países a generar la resiliencia necesaria”.

“Las empresas multinacionales que puedan prever su exposición a riesgos emergentes transfronterizos relacionados con la sostenibilidad, y desarrollen soluciones que generen resiliencia en los países donde operan, serán capaces de convertir estos riesgos en oportunidades para liderar el mercado y obtener una ventaja competitiva”.

“Mantener el equilibrio entre las fuerzas opuestas de la regionalización y la globalización, al tiempo que se gestionan los riesgos relacionados con los recursos interconectados, es fundamental para las oportunidades de mercado del siglo XXI”, concluye el documento.

Es importante señalar que los compradores deben, por un lado, considerar a los proveedores como una extensión de sus organizaciones en lo que se refiere a los beneficios que pueden aportar sus productos y servicios, pero, por otro lado, tienen que aceptar que podrían fallar —aunque sea solo temporalmente— debido a circunstancias ajenas a su control, como la escasez alimentaria y las malas cosechas.

Cómo implantar planes de contingencia


Es imposible evitar por completo los riesgos que presentan los problemas de sostenibilidad, ni aunque los compradores quisieran, dado que algunas de las mejores oportunidades de suministro pueden provenir de organizaciones situadas en áreas con riesgo.

No obstante, existen medidas que se pueden adoptar para mitigar los riesgos y garantizar que exista un plan vigente para cuando se produzcan los desastres, lo que normalmente implica tener otros proveedores de confianza en distintos ámbitos, listos para entrar en acción de inmediato y que se hagan cargo del trabajo.

Lo primero que deberías hacer, según recomienda KPMG, es considerar el impacto de las crisis mundiales en tus cadenas de suministro en particular y, a continuación, estimar la probabilidad de fallo. ¿Es probable que ese evento ocurra en un determinado período de tiempo?

Esta es una tarea que puede llevarse a cabo empleando recursos como el informe del “Earth Security Group” y herramientas como el Mapeo de la Cadena de Suministro de Achilles, los cuales te ayudarán a conocer cada elemento de tu cadena de suministro y la ubicación de sus integrantes.

Una vez que lo hayas hecho, el posible coste a partir del fallo de un proveedor para la empresa se puede cuantificar y preparar de antemano. Además, se pueden diseñar planes alternativos sólidos que cubran sobre todo a los proveedores que representan mayor riesgo.

Sin embargo, es importante no detenerse aquí; las cadenas de suministro necesitan una supervisión periódica y debates sobre los riesgos entre los departamentos de aprovisionamiento, finanzas y operaciones para garantizar que los cambios en las evaluaciones de riesgos se mantienen como una prioridad.

“El proceso de gestión de riesgos de fallos de los proveedores ha de ser flexible y funcionar con o sin la cooperación directa de los proveedores. No debe quedarse en una mera evaluación financiera básica”, concluye KPMG en su informe “Managing Supplier Failure Risk”.



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