Papel de la mujer en el departamento de compras: reflexiones de nuestra directora de productos

Article by Achilles

Con motivo del Día Internacional de la Mujer, Katie Tamblin, directora de productos de Achilles, reflexiona sobre su trayectoria en el sector de las compras y da consejos a quienes desean triunfar en él.

¿Qué es lo que te atrajo del mundo de las compras para ver en él un lugar donde forjarte una carrera de éxito?
No fue el departamento de compras en sí lo que me atrajo; en realidad, llegué por accidente a desempeñar funciones de apoyo a los profesionales del sector. Más bien fue el hecho de que se tratara de un campo dinámico y complejo que atravesaba una rápida transformación lo que me atrapó por completo. Mis inicios fueron como economista, analizando mercados laborales y costes de productos y servicios en diferentes países. Y ocurrió que nuestras previsiones sobre la variación de los costes con el tiempo resultaban de gran utilidad para los profesionales de las compras. Aprendí a transformar los datos en conocimientos que permitieran a estos profesionales decidir de manera fiable acerca de la indexación y las estructuras de los contratos, negociar condiciones más óptimas, planificar compras y presupuestos. Descubrí que, aplicando un enfoque basado en datos al proceso de toma de decisiones en materia de adquisiciones, éramos capaces de ahorrar costes y enseñar a los equipos encargados de dicha labor a tomar decisiones estratégicas que contribuían al desarrollo de la profesión en su conjunto. El impacto potencial de la toma de decisiones basada en datos sobre las adquisiciones es lo que despertó mi interés en este sector: siempre hay un reto singular e interesante que afrontar.

¿Qué consejo daría a aquellas mujeres que deseen labrarse una carrera en este campo?
Que aprovechen sus competencias personales. Que no intenten copiar a otros. Según mi experiencia, muchas mujeres de la generación anterior a la mía, e incluso de la mía, que han llegado a puestos de responsabilidad, manifiestan características que suelen ser más propias de los hombres. A lo largo de mi carrera, mis mentores han sido tanto hombres como mujeres; mis años de juventud estuvieron marcados por fuertes roles femeninos, y en mi más tierna infancia di mis primeros pasos de la mano de un padre soltero. Me pregunto si todas las veces que mi padre me llevó a cazar y a pescar, me hizo mal la coleta o me vistió con ropa que no combinaba en absoluto determinaron de algún modo mis decisiones y mis cualidades en mi vida posterior, si todo eso hizo que estudiara matemáticas, y forjó mi carrera en el mundo de la economía, o más tarde, me ayudó a eludir la presión de quedarme en casa con mis hijos en lugar de volver al trabajo a jornada completa.

Echando la vista atrás, hoy me pregunto si, sin darme cuenta, intenté ser más masculina en mi trabajo para imitar a los hombres que veía en la cima y con los que deseaba codearme. Si ha sido así, a mi yo más joven le diría que dejara de actuar de ese modo y que se sintiese orgullosa de sus características como mujer. Es de destacar la habilidad para comunicarse y relacionarse de otras mujeres, así como su vulnerabilidad,pues son características importantes para cualquier organización, y que a menudo escasean o se menosprecian. Mi consejo es ser una misma y buscar la fuerza en el hecho de que nuestras características exclusivamente femeninas son de gran ayuda en el lugar de trabajo para una misma y para los compañeros. El equilibrio de las dotes de liderazgo, combinando lo tradicional y lo moderno, puede hacerte destacar de la mayoría.

¿Cuáles crees que son las habilidades o los atributos que se necesitan para triunfar en este sector?
Ser capaz de ejecutar. Debes contar con un amplio historial en cuanto a capacidad de ejecución y rendimiento en tu trabajo antes de aspirar a un puesto en el que dirigirás a otros que realizarán la misma tarea. En pocas palabras: prepárate para ascender. Resulta difícil generar credibilidad si no has ocupado nunca el lugar de aquellos a los que aspiras a dirigir. El proceso de ensayo y error que te lleva a aprender qué es una «buena» decisión y a qué se deben los errores encierra un conjunto de habilidades que incrementan la fortaleza de un líder.

Ser innovadora a la hora de resolver problemas. El de las compras es un sector extremadamente complejo, que requiere profesionales altamente cualificados capaces de emplear ingentes cantidades de información y adoptar decisiones sabias que proporcionen los mejores resultados para todos, tanto a nivel interno como externo.

¿Tiene un menor coste? ¿Es sostenible? Pero, ¿sin poner en riesgo la calidad? ¿El proveedor trabaja de manera ética? ¿Entrega a tiempo?

En nuestro campo surgen muchos retos difíciles, pero podemos afrontarlos como problemas que debemos solucionar. Dicha dificultad se debe a múltiples y complejos factores, y la solución pasa por obtener un resultado adecuado, que reporte el mayor beneficio global a las partes implicadas. A menudo, la mejor solución consiste en una visión de futuro,en observar las tendencias de otros campos que llevan la delantera,en buscar maneras de aplicar sus enseñanzas a nuestros retos.

Ser capaz de escuchar y evaluar la información recibida. En la mayor parte de los equipos en los que he trabajado entran en juego habilidades complementarias. Unos tienen una habilidad especial para fijarse en los detalles, otros para ver las cosas de manera global, otros son especialmente buenos a la hora de proponer soluciones, y otros lo son aportando una visión crítica de dichas propuestas, aunque les cueste más dar con la solución. Los profesionales de éxito son aquellos que son capaces de convertir puntos de vista discordantes en una solución eficaz. Para gestionar todo esto, cuando nos veamos ante retos complicados, cabe buscar aportaciones de personas con diferentes habilidades. Los diferentes puntos de vista pueden arrojar luz sobre la solución.

 



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