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El desafío de las cero emisiones netas: cómo lograr la neutralidad en carbono

La Climate Change Commission del Reino Unido indica en su último informe que «la pandemia de COVID-19 es una crisis de salud pública; nuestra recuperación cambiará el modo en que abordamos la crisis climática. Las decisiones que se tomen durante los próximos meses deberán orientarse hacia una recuperación que impulse la nueva actividad económica esencial, acelere nuestra transición hacia las cero emisiones netas y fortalezca nuestra resiliencia frente a las consecuencias del cambio climático».

Dada la atención cada vez mayor que se da a la transición hacia una economía hipocarbónica, las autoridades locales están declarando emergencias climáticas, y muchos sectores y empresas están marcándose objetivos de cero emisiones netas para 2030 o antes como parte de una iniciativa de liderazgo. Unos objetivos tan ambiciosos, con 20 años de antelación con respecto a las propias metas de cero emisiones netas del gobierno del Reino Unido de aquí a 2050, ponen de manifiesto una gestión activa de los riesgos del cambio climático con el fin de obtener una ventaja comercial.

¿Qué es la «neutralidad en carbono» y cómo llega a conseguirla una empresa?

La «neutralidad en carbono», o «emisiones de carbono cero», se consigue cuando una organización, un producto o un servicio mide con precisión sus emisiones de gases de efecto invernadero y pone en práctica estrategias que permitan gestionar, reducir y compensar su impacto.

Estos programas de acción climática desempeñan una función fundamental para acelerar la transición mundial hacia las cero emisiones netas, al permitir a las organizaciones asumir la plena responsabilidad por sus emisiones de carbono en la actualidad, mientras planifican y consiguen cambios a más largo plazo junto a las iniciativas nacionales en materia de descarbonización.

El líder tecnológico Google, por ejemplo, declara haber «eliminado por completo» su huella de carbono a través de iniciativas como el «emparejamiento de la energía eólica y solar», el «incremento del almacenamiento en batería» e inversiones en «compensaciones de emisiones de carbono de alta calidad».

Microsoft también han seguido el ejemplo y afirma que alcanzará las «emisiones de carbono negativas» para 2030.  «De aquí a 2050, Microsoft eliminará del medioambiente todo el carbono que la empresa ha emitido directamente o por medio del consumo eléctrico desde que se fundó en 1975».

Créditos de carbono y compensaciones de emisiones de carbono

Un crédito de carbono es un instrumento financiero que representa una unidad de gases de efecto invernadero (medido en dióxido de carbono equivalente o CO2e). Un crédito de carbono equivale a una tonelada de CO2e.

Tras haber medido, gestionado y reducido las emisiones, la mayoría de las empresas tendrán una emisión residual inevitable que deberán mitigar por medio de la adquisición y la cancelación de «compensaciones de emisiones de carbono».

No todas las compensaciones de emisiones de carbono son iguales

En el caso de organizaciones o productos y servicios que desean reivindicar una neutralidad en carbono, es importante realizar comprobaciones adicionales sobre las compensaciones que se van a utilizar con el fin de evitar el blanqueo ecológico y asegurar el capital de la marca.

Existen numerosas opciones de créditos de carbono en todo el mundo, pero no todas son iguales. Desafortunadamente, algunas son solo «créditos especulativos», y no almacenan, evitan ni reducen realmente los gases de efecto invernadero. Ni tampoco son capaces de encuadrarse en la definición aceptada internamente de un instrumento financiero que representa una unidad de gases de efecto invernadero.

Para evitar el daño económico y en la reputación fruto de invertir en una compensación de mala calidad, como parte de nuestra certificación de reducción del carbono, aplicamos un exhaustivo conjunto de principios para determinar si un proyecto dado es real y fiable, y cumple nuestras normas de calidad como organismo de acreditación conforme a la norma ISO 14065.

Todos los créditos empleados para conseguir una certificación fiable se deben:

  • Emitir con arreglo a una norma voluntaria o de cumplimiento
  • Generar mediante un proyecto que haya sido evaluado y aprobado como adecuado para la compensación
  • Emitir en un registro reconocido
  • Retirar, cancelar o salir de la circulación de otro modo del registro pertinente

El único programa acreditado de certificación de emisiones de gases de efecto invernadero del Reino Unido

Llevamos más de 12 años colaborando con Toitū Envirocare, un organismo de certificación acreditado conforme a la norma ISO 14065, para conseguir una reducción del carbono que mantenga la autoridad y la responsabilidad con respecto a las decisiones de certificación de reducción del carbono y emisiones de carbono cero.

Somos el único programa acreditado de certificación de emisiones de gases de efecto invernadero del Reino Unido. Nuestro enfoque probado de cinco pasos para obtener la certificación de reducción del carbono elimina el tiempo, los esfuerzos y la complejidad de alcanzar el tipo de prácticas ambientales que esperan las distintas partes interesadas, así como de identificar oportunidades de mejora.

Nuestros auditores pueden ofrecer los conocimientos necesarios para evitar las consecuencias posiblemente catastróficas que se derivan de verse envuelto —aun sin saberlo— en declaraciones erróneas sobre las emisiones de carbono. Una reputación que se sostiene por sí misma.

Consigue la «condición de neutralidad en carbono» en 2021 al medir, gestionar y compensar tus emisiones inevitables conforme a la norma ISO 14064-1 a través de un programa de reducción del carbono con acreditación internacional.

Habla con nuestro equipo para empezar hoy mismo.


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